Comunicado UNQATE

Asambleas

A la comunidad universitaria:

Ante todo queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las personas de la comunidad que se acercaron el martes al almuerzo por los despidos y colaboraron con los bonos y sus firmas.
En el marco del comunicado emitido el día de ayer por el rectorado de la UNQ, desde UNQATE creemos necesario hacer algunas aclaraciones ya que es evidente que fue ATE el espacio gremial que acompañó a los compañeros despedidos y estuvo socializando la información sobre el proceso de las negociaciones por las reincorporaciones.
1- Rectorado dice: «La información que circula en la actualidad en torno a la situación de los trabajadores de la UNQ es absolutamente falsa y proviene de sectores que pretenden que, en nuestro espacio de trabajo, suceda  algo similar a lo que acontece en el país.»
La información que se brinda desde nuestro espacio es confiable y absolutamente verosímil. Lejos estamos de pretender que en la UNQ, que es nuestro segundo hogar, suceda lo mismo que está pasando a nivel nacional en relación a la ola de despidos masivos propuesta por el nuevo gobierno. Y es por ello que vamos a seguir luchando para que no exista UN solo despido en la UNQ. De todo lo que hemos comunicado hay testigos y sino pueden ir a las fuentes directas que son los propios compañeros que estuvieron en cada una de las reuniones tenidas con los Secretarios y el Rector.
2- Rectorado afirma: «uno de los ellos posee un trabajo diario y fijo por fuera de la UNQ, y aún así se lo invitó a continuar su vínculo con nuestra Universidad, en un sector que le ofrece un desarrollo específico en su área de conocimiento.»
Martín fue despedido en febrero junto con Florencia. A ambos se los comunicó el Secretario de Extensión, quien les dijo que era una decisión de «arriba» y que el Secretario General le había pedido que se los comunique. Desde ese día, Martín no tuvo más contacto con las autoridades ni propuesta oficial alguna de trabajo hasta el día de ayer.
Aunque quien se comunicó con Martín es la directora del Área de Prensa. Recién ayer por la tarde se concreta una propuesta laboral desde esa área. Lo que le proponen es un contrato de obra, por tareas de diseño generales y sin monto de salario fijo, sino a convenir. Será Martín quien evalúe si esta propuesta se ajusta a sus necesidades.
Por otro lado, cabe mencionar que desde el área donde se desempeñaban, en distintos momentos del año pasado, le «recomendaban» que vayan buscando otro trabajo ya que la renovación del contrato la veían «difícil». Es decir, que Martín haya tenido la suerte de encontrar otro trabajo en el actual contexto, nos habla no sólo de la aptitud del compañero para el desempeño de sus funciones, sino también de cómo la gestión de la Universidad desaprovecha el potencial de compañeros con formación y capacidades para desarrollarse dentro de la misma, con una pobre política en relación a sus recursos humanos.
A su vez, plantear que realiza otros trabajos para subsistir nos parece vergonzoso e irrespetuoso por parte de las autoridades. ¿Acaso pretenden que las personas no cobren y puedan vivir? En especial cuando se les paga alrededor de $ 6.000 mensuales y tienen que pagar casi $ 1.000 de monotributo para trabajar en la UNQ?
La racionalidad nos indica que no es nada descabellado que se tenga otro trabajo por fuera de la UNQ teniendo en cuenta la situación actual del país y el nivel de inflación. Esta situación no lo hace al compañero menos merecedor de una propuesta que realmente sea un resarcimiento del perjuicio del despido, es decir, un puesto similar en las mismas condiciones. Por eso repudiamos el “aun así” de la frase (el subrayado es nuestro). ¿Acaso no existen trabajadores de planta de nuestro claustro que a su vez, por ejemplo, desempeñen funciones docentes dentro de nuestra casa u otros empleos?
3- Con respecto a este párrafo: “se ha ofrecido un lugar de trabajo digno en una sede de la UNQ a la trabajadora cuyo contrato también finalizó a finales del mes último. Dicho puesto se encuentra emplazado mucho más cerca de la UNQ que la distancia entre el hogar y el lugar de trabajo de muchos de nosotros. En relación al contrato ofrecido, la fecha de inicio es el 15 de marzo del corriente, y posee una remuneración mayor a la que percibía en el contrato anterior finalizado, con el objetivo de suplir la falta correspondiente a los 15 días que comprende desde el 29 de febrero al 15 de marzo. En este caso, las autoridades aguardarán hasta comienzos del mes próximo la decisión de la trabajadora en referencia a cubrir este nuevo puesto que es de necesidad real para la institución.”
Siempre fuimos transparentes en nuestras comunicaciones. La propuesta para Florencia de trabajar en Berazategui, como única PAS en una oficina que aun no está armada y en un área que tampoco se encuentra dentro de la estructura orgánica de la Universidad, no fue lo que la compañera había reclamado, ya que no es lo que corresponde. Esta decisión implicó el cese de sus funciones a partir del mes en curso y también obliga a la compañera a trasladarse a un lugar de trabajo sin tener certezas como comentamos más arriba. Por eso se pidió al Sr. Rector que mejorara esa propuesta que, incluso, fue siempre para comenzar en abril. Ahora todos nos enteramos por el mail del Rectorado del día de ayer que han mejorado la oferta: el día 16 nos informan que hay un contrato para el día 15… Enhorabuena si se trata de una propuesta concreta y que se le ofrezca un sueldo desde el 15/3, la compañera a la fecha no ha recibido dicha propuesta.
Aclaremos que tanto Florencia como Martín, cobraban desde hace más de un año poco más de 6000 pesos trabajando 6 horas diarias, la mitad de lo que cobra una categoría 6 de planta. Nada sería más digno entonces que todos los contratados precarizados de esta gestión puedan acceder a su derecho constitucional “a iguales tareas, igual remuneración» y a su derecho a la estabilidad laboral que el contrato precario y fraudulento para cubrir tareas de planta no les garantiza. Por esto creemos que está de más la aclaratoria de que el puesto de trabajo ofrecido es digno, es Ley que así lo sea. Nosotros creemos que el trabajo digno es el que respeta los derechos a la estabilidad y al salario por encima de la canasta familiar. Saquemos conclusiones.
Por otro lado, la distancia que tenemos muchos de nosotros con relación a nuestro trabajo no es parámetro ni factor para que la compañera tome la decisión. La reincorporación solicitada es por tareas similares en la sede, es lo mínimo que se le puede dar cuando por negligencia de la conducción de la Universidad ella se queda sin trabajo y con el perjuicio de la angustia generada.
Recordemos una vez más que el Rector se ha comprometido a buscar un lugar en la sede Bernal. Esto fue expresado en una entrevista radial que le hicieron desde el Programa “El Termómetro” de esta localidad. Por eso no entendemos porqué les resulta tan difícil resolver un caso tan sencillo, cuando sabemos que acá hay pases de área muy a menudo y que cuando se quiere no hay vueltas, se hace. Le llamamos “voluntad política”.
4. Sobre: «Las autoridades de la UNQ desean precisar que es un despropósito considerar que este caso se trata de un despido cuando existe la invitación de proseguir con el vínculo entre los trabajadores y la Universidad, y que no corresponde utilizar las problemáticas de público conocimiento a nivel nacional para generar miedo y angustia entre nuestros trabajadores. «
Nosotros creemos que es un despropósito utilizar la figura del contrato para cubrir tareas de la planta.  Esta modalidad de contrato es catalogada como fraudulenta según los abogados especialistas en derecho laboral. Es decir, es un despropósito que estos dos compañeros hayan tenido que sufrir desde el año pasado la angustia de no saber sobre su futuro laboral cuando siempre cumplieron con sus tareas eficientemente -dicho esto por su jefa directa y sus compañeros de área-
Es un despropósito que el Secretario General haya alegado ante delegados locales y provinciales de ATE que éstos eran dos “contratos vencidos” y no dos despidos y que se les había dejado cesantes por una cuestión presupuestaria, luego argumentando «reestructuración de área». Despropósito es que se subsane un error de la Secretaria, supuestamente de más dos años de data, con el despido de los compañeros. Despropósito es el manoseo: con el trabajo no se juega.
¿O acaso, como el propio gobierno nacional, en vez de hablar de despidos pretenden que llamemos estas acciones como «no renovación de contratos»?
 
UNQATE festeja que estemos en vías de resolver la situación, que los trabajadores sientan la libertad de plantarse frente a una injusticia y que de alguna manera todo el conjunto del PAS alguna vez vuelva a sentir que cuando tocan a uno nos tocan a todos. Pero esperamos más de esta gestión, porque buscamos acercarnos a lo que realmente es justo.
Es también nuestro deseo que todos y todas podamos gozar de nuestros derechos básicos laborales: estabilidad, sueldo digno de acuerdo a la canasta básica, libertad de expresión y derecho a la protesta, libre afiliación sindical y derecho a las paritarias. Pero para ello es necesario organizarse.
Hasta tanto no se encuentre una resolución favorable, continuaremos ofreciendo los bonos para fondo por despidos.

Desde ya les agradecemos la lectura y quedamos, como siempre, a disposición de la comunidad universitaria toda.
 
Cuerpo de delegados UNQATE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *